La mejor dieta para la ansiedad

la mejor dieta para la ansiedad

Seguramente estés leyendo esto y en algún que otro momento, si no es el actual, te hayas sentido con la necesidad imperiosa de comer algo dulce. O quizás estés ahora pasando por un momento así y estés buscando la mejor dieta para la ansiedad por la comida porque debido a ello ha hecho que cojas peso.

No paro de escuchar cosas como…»necesito hacer dieta porque tengo mucha ansiedad», «lo llevo muy bien durante el día pero a la noche caigo en la tentación», «como muy sano, sin grasa, y ceno muy ligero, pero termino comiéndome las sobras de la cena de mis hijos». ¿Te suenan o las has escuchado?

Esto te lleva a sentir que tu alimentación se te escapa de tu control y te frustra, pensando en tener que hacer dieta para conseguir adelgazar. ¿Pero esa es la solución?

NO NECESITAS HACER DIETA

Te preguntarás qué puedes hacer entonces para salir de ese bucle y adelgazar si la dieta no es la solución. Pero antes te voy a decir por qué.

Lo primero, en este artículo te cuento más sobre qué es una dieta y cuáles son saludables.

Prácticamente las dietas dirigidas a adelgazamiento se caracterizan por ser muy restrictivas. Suelen ser muy bajas en calorías, prohibir ciertos alimentos o grupos de alimentos.

¿Y qué pasa cuando se comienza una dieta así? Que se entra en el círculo vicioso de las dietas.

Tienes necesidad de hacer dieta para adelgazar. De ahí que empiezas a restringirte alimentos, y comer menos calorías. Esto hace que tu hambre se incremente, y tu deseo por comer aquello que no puedes por la dieta.

Llega el momento que ese deseo es tan grande que terminas cayendo en la tentación y dándote el atracón. Este hecho te hace sentir tan mal y culpable por haber echado por borda todo lo conseguido hasta el momento, y entonces, para solucionarlo, buscas compensarlo restringiéndote aún más.

¿ES BUENO PROHIBIRSE ALIMENTOS?

Como ves, no. De hecho, ya has visto que prohibirte alimentos hace que cada vez sea más difícil mantener dicha dieta, pero no queda ahí la cosa.

Si has pasado anteriormente por diferentes dietas, tendrás un listado de alimentos prohibidos o malos, y otra de alimentos permitidos. Puede que incluso tengas un poco de confusión, porque en algunas te permitían cosas que en otras no. Pero más allá del resultado que obtuviste, que posiblemente fuese parecido en todas, es un miedo atroz a esos alimentos.

Suelo encontrarme muchas mujeres en consulta, que tras un historial de dietas en su vida, tienen alimentos que actualmente les aterra.

Y aunque sepas ya que las dietas no funcionan, en el fondo no puedes evitar sentirte culpable si te comes «eso» que en tu listado mental de alimentos sigue prohibido. Sobre todo suele pasar con algunas frutas, ya sea por la creencia de que tienen mucho azúcar (las barritas sustitutivas de pocas calorías no – modo irónico ON), o tema frituras, tomar hidratos por la noche o incluso por el día, tomar legumbres…Me he encontrado de todo.

Tener alimentos prohibidos además, va a generar mayor deseo. Por lo que no puedes quitartelo de la cabeza, pero si caes en la tentación de probarlo, te sentirás fatal por no haber conseguido controlarte. Es probable, que en caso de hacerlo, encima, comoo veíamos antes, termines comiendo más cantidad y dándote el atracón. Así que, ¿crees que es bueno prohibirte alimentos?

Qué comer cuando tienes ansiedad

Como puedes entender ya, no existe una dieta para la ansiedad. Mejor dicho, si tienes ansiedad ni se te ocurra hacer dieta. Sería como echar gasolina a un incendio.

Si tienes ansiedad por la comida, te invito a que reflexiones y revises 3 puntos:

  1. ¿Cómo está siendo tu alimentación en cuanto al consumo de ultraprocesados y azúcar?. Tener un consumo moderado de ellos, o incluso sustituyéndo el azúcar por edulcorantes, despierta el deseo por seguir tomando dulce.
  2. ¿Te prohibes alimentos? Ya sabes, todo lo que no puedes tener se desea más, y la comida no es diferente. Así que si es tu caso, en plan…me comería unas patatas fritas…¡Cómetelas! Permítetelo. Puedes pensar que si lo haces estarías todos los días, o que se te iría de las manos. Pero verás que no es así. Una vez que sabes que loo puedes comer cuando quieras, no apetecerá tanto.
  3. ¿Cómo te sientes?. Si el impulso y deseo se convierte en algo que no puedes controlar, es muy probable que sean tus emociones las que comen por ti. Te dejo más información sobre este tema en el artículo «¿Qué pasa si comes a cada rato?».

Como conclusión, no podemos olvidar que nuestra base debe ser una alimentación saludable, pero dentro de ello, está el tener una relación sana con la comida y ser flexibles.


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